viernes, 4 de febrero de 2022

JOAQUÍN SOROLLA:LA LUZ DEL MEDITERRÁNEO  


Hoy es 27 de febrero, mi cumpleaños. Si no puedo pintar, mi vida no tiene sentido. Tras mi ataque de hemiplegia, con medio cuerpo paralizado, mis manos (casi garras), apenas si pueden sostener  algo. Me debato, lucho, me desespero sentado en mi sillón tragándome mi amargura. Los días se me hacen eternos. Tengo desgana por todo y siento  mis fuerzas mermar cada día.

 Cierro fuerte los ojos y empiezo a oír el rumor de las olas que, espumeantes, llegan a la orilla y besan la arena. Vestidos blancos ondeando al viento. Niños  morenos, brillantes jugando como pececillos en las aguas transparentes. Azul. Y todo ello bañado por el dorado sol de mi tierra. Esto es lo que siempre me ha gustado pintar, a pesar de mis estancias en Roma estudiando a los clásicos, a pesar de los retratos más académicos de Cajal, Galdós, Alfonso XIII, Castelar o Blasco Ibáñez, a pesar de los galardones y premios que me fueron otorgados, siempre vuelvo a esa querencia primigenia de plasmar las escenas cotidianas de mi entorno bajo la luminosidad mediterránea; Luminismo Valenciano, lo llamaron mis colegas atribuyéndome ese estilo y sí, creo que lo logré. La primera vez que fui a París (1885) y entré en contacto con el Impresionismo, me di cuenta enseguida de que esta nueva técnica era lo  que yo buscaba para representar la realidad de la naturaleza, siempre cambiante; la inmediatez de la pintura al aire libre para captar el mar, el viento o la luz con grandes pinceladas rápidas y abocetadas.

Hoy, en estos días de ociosidad forzosa,  me permito hacer balance de mi vida y pienso que tuve suerte. Fui profeta en mi tierra y conté con reconocimiento mundial –cosa que pocos han podido decir- y no es falta de modestia; solo pienso lo que me sucedió.

Oigo los pasos de mi adorada Clotilde que, como cada tarde, me   trae la merienda:  una taza de blanca porcelana llena de café humante, tostadas con mantequilla y esa celestial mermelada de naranja que ella misma elabora como buena valenciana. No tengo hambre. Apenas pruebo el bocado que ella me acerca a la boca.

Un  día  recibí una carta de EEUU. Era de Mr. Archer M. Huntington, millonario y amante del alma española hasta tal punto que, en 1904, fundó  la Hispanic Society of America. En la misiva él y Thomas Fortune Ryan,  otro mecenas, me encargaban 14 enormes murales donde  representara  la idiosincrasia de  España, sus costumbres y paisajes. Ocho años estuve recorriendo todas las provincias y tomando apuntes como loco. Fue un trabajo ímprobo pero mereció la pena; en 1914 quedaron terminados y expuestos junto a 26 obras más. Cuando llegué a Manhattan y vi las enormes colas que se formaban para ver mi exposición tuve un sentimiento extraño pero muy bueno. Los encargos de retratos de personalidades ilustres o famosas me llovían. Yo estaba encantado, primero Nueva York, luego Boston, Búfalo, San Luis, Chicago, San Diego…éxito, Éxito, ÉXITO!! Mi relación con Norteamérica fue como un amor a primera vista, una relación intensa aunque breve. ¡Qué tiempos tan felices! 

Una tarde de 1920, mi buen amigo el escritor Pérez de Ayala, vino a verme y me encargó un retrato para su esposa. A los pocos días la dama ya posaba en mi jardín y yo charlaba con mi amigo mientras pintaba. En un momento me dirigí a mi estudio para traer unos pinceles nuevos pero…no llegué; caí en la escalera y me sobrevino el maldito derrame cerebral que me causó la hemiplegia. Hace ya casi tres años que estoy más muerto que vivo.

Dentro de unos días nos iremos a pasar el verano a la casa de Cercedilla. Cambiaré un sillón por otro, una taza de porcelana por otra y veré pasar el verano.

                               …………………………………………………

(Joaquín Sorolla, 27 de febrero de 1863  -   10 de agosto de 1923)


viernes, 4 de octubre de 2019

ENTREVISTAS DESDE EL MÁS ALLÁ. ALBERT EINSTEIN.


ENTREVISTAS DESDE EL MÁS ALLÁ
ALBERT EINSTEIN NOS CUENTA

Hoy estamos con Albert Einstein que, con motivo del aniversario
de su nacimiento, nos cuenta cosas de su vida y nos descubre
otras.
-Walskium: Ante todo, agradecerle, señor Einstein, que nos
conceda esta entrevista.
- Einstein: Al contrario, es para mí un grato honor participar en
un magazine tan comprometido con El Arte, La Ciencia y La
Tecnología como Walskium.
-W: Pues pónganos en situación y cuéntenos a cerca de sus
padres y su infancia.
-A.E: Pauline Koch, mi madre, se casó con Hermann Einstein, mi
padre y, el 14 de marzo de 1879, vine al mundo. Ambos eran
judíos y vivían en Suabia. De ella heredé la perseverancia, la
paciencia y el amor por la música. Me enseñó a tocar el violín,
una de mis pasiones. De mi padre dicen que tengo su amabilidad.
Pero hay alguien muy especial para mí y que tuvo una influencia
enorme en mi desarrollo intelectual y en mi interés por la
ciencia, mis lecturas…mi querido tío Jacob, hermano de mi
padre. Fue una persona vivaz, emprendedora y que contagiaba
su entusiasmo a mi padre, -y a mí, posteriormente- en empresas
que no siempre salían como él esperaba, aunque esto no le
detenía para comenzar otro nuevo proyecto.
Respecto a mi infancia, tuve cierto retraso; hasta casi los 9 años
no pude hablar bien y esto me hizo retraerme y no querer jugar

con los niños de mi edad, excepto con Maya, mi dulce aunque
vivaracha hermanita.
Es curioso, pero este retraso del que yo era consciente, hizo
plantearme durante toda mi vida la relación espacio-tiempo tan
importante en mis trabajos como la Teoría de la Relatividad y en
mi existencia, hasta el final.
-W.: ¿Es cierto que a los 15 años un profesor le dijo “que jamás
conseguiría nada” y que “su sola presencia en clase minaba el
respeto que se le debía”? porque, me parece muy fuerte.
-A.E.: Si, bueno, creo que me tenía manía. (risas)
-W.: Nos gustaría saber de dónde viene el bulo de que sacaba
muy malas notas en mates, porque, francamente, esto era un
gran consuelo para mí cuando iba al cole.
-A.E.: Pues la confusión viene, creo yo, de diferentes métodos de
calificación escolar. Yo saqué 6 en Álgebra, Trigonometría, Física,
Geometría y Geometría Analítica, y eso en Suiza, es la mejor
nota, pero en Alemania…¡es la más baja!, supongo que de ahí el
error. Lo siento por ti. (amplia y pícara sonrisa)
-W.: Sabemos que en 1905 y mientras trabajaba en la Oficina de
Patentes en Berna, ya publicó su Teoría de la Relatividad, la
famosa E=mc2 que sentó las bases de la Mecánica Cuántica y de
la Física Estadística y en 1915 concluyó su Teoría General. ¿Era
consciente de la revolución científica que estaba creando?
-A.E.: Bueno, sabía que estaba trabajando en algo sin
precedentes, como mis estudios sobre la Física Teórica, el Efecto
Fotoeléctrico y el Movimiento Browniano por los que recibí el
Nobel en 1921.

-W.: Creo que ha sido usted bastante contradictorio en muchos
aspectos de su vida, por ejemplo, por un lado se erigía un gran
pacifista y antibelicista y luego…crea la Bomba Atómica. ¿Qué
sentido tiene?
-A.E.: Mire, me alegro mucho de poder contestar a esta
pregunta. Toda mi vida he llevado sobre mi lo de ser “El padre de
la Bomba Atómica”. En primer lugar yo no inventé la fisión del
núcleo con esos fines, y segundo, viendo crecer el nazismo a
pasos agigantados, unos colegas me hicieron ver qué pasaría si
los alemanes obtuvieran la bomba y la usaran para borrarnos de
la faz de la Tierra, y entonces escribí al presidente Roosvelt para
exponérselo. Hubiera sido bonito darle al Fürer un “zas, en toda
la boca” como diría Sheldon Cooper –me cae bien ese chiquillo y
sus amigos; si, no me pierdo un capítulo de Big Bang Theory-
Pero, volviendo al tema, también tras los ataques de Hiroshima y
Nagasaky, apelé a gobiernos y Naciones Unidas que no se usara
jamás y que se destruyera para salvaguardar la paz. Todos se
negaron y …hoy en día, ya veis en que manos anda aquí y allá;
menudo peligro. Menos mal que las guerras bactereológicas no
me son atribuídas. De cualquier modo creo que tarde o
temprano el Hombre se autodestruirá. Como dije en cierta
ocasión “Hay dos cosas infinitas, el Universo y la estupidez
humana. Y del Universo no estoy seguro”.
-W.: Pues me voy a permitir concluir esta entrevista con otra
frase suya que, para los tiempos que corren, nos viene al pelo.
Dice “En los momentos de crisis solo la imaginación es más
importante que el conocimiento”. Gracias señor Einstein y hasta
siempre.

jueves, 26 de septiembre de 2019

UN VIAJE ALUCINANTE

UN VIAJE ALUCINANTE

Quizás no debería desvelar estos secretos. Tal vez
sería mejor que el espectador se sorprendiera por sí
mismo ante tanto prodigio.
El mero hecho de encontrarnos ante un singular
edificio granate coronado por grandes huevos y
pináculos de doradas “Oscarinas”(yo las llamo así
porque parecen las novias de los Oscars) que
saludan estáticas al visitante, nos pone ya en
guardia abriendo una gran incógnita de lo que
puede albergar en su interior.
El Museo Dalí en Figueres es en sí un maravilloso y
sorprendente espacio que deja al visitante
boquiabierto. Un Cadillac muy sui géneris nos da la
bienvenida y sirve de base a una venus de
pétreos muslos y dos enormes bolondrios a modo
de pechámenes que pregona en silencio, a los
cuatro vientos todo lo que nos espera.
Desde el acristalado patio circular de dos pisos nos
vigilan más silentes “Oscarinas” alineadas en dos
filas paralelas entre profusa vegetación.
Y es a partir de aquí cuando la realidad es fábula y la
fábula realidad en este Universo de Dalí (y Gala,

siempre Gala hasta la saciedad y hartura más
absoluta). Recovecos insospechados, enseres
mágicos o artilugios indescriptibles. Subiendo o
bajando, disfrutando de las vistas que desde el
interior nos ofrece diferentes puntos de vista del
patio exterior.
De repente, entramos en una amplia sala. Todas las
miradas –y los móviles- de los visitantes apuntan
hacia el techo....Claro, ¡ahora lo entiendo!: un
enorme fresco policromado de la famosa pareja,
desde una perspectiva imposible; pies hiperbólicos
penden sobre nuestras mortales cabezas
elevándose hasta perderse en el Universo, su
Universo. Y en una alcoba, su dormitorio;
momentos íntimos congelados. Su sofá confundido
con la primavera de la pared. Relojes blandos…
Sientes que el Tiempo se detiene en una atmósfera
sin edad pero, a la vez, un esqueleto custodia la
cama endragonada recordándonos la fragilidad del
Monstruo que lo devora todo.
Seguimos la visita. Me gusta observar la cara de la
gente descubriendo esto o aquello. Si miras desde
arriba puedes ver a grandes grupos multiétnicos
sacando fotos al unísono, como extraños bancos de

peces. Salimos (o entramos, no sé) al patio interior.
Nos sentimos diminutos ante tan faraónicas obras.
Estallidos de color, diferencia de texturas, diseños
geométricos, ondulados, enormes retratos que
engañan al ojo humano… El diseño está presente
pero es algo secundario. Priman la imaginación
desbocada, los sueños materializados en frágil
cristal, en joyas únicas por lo raras, el vértigo
laberíntico del genio se materializa por doquier.
Seguimos subiendo por unas escaleras adornadas
por un espantajo que es una lámpara (¿don Ramón
María?...) y otros primores que se van descubriendo
a medida que asciendes.
La sala dedicada a Mae West ya…”rompe la pana”.
Conviene advertir a los más jóvenes que, esta
señora fue una actriz de carnes prietas, exuberante
trasero y ebúrneo escote a quien se deben frases
tan geniales como “Llevas pistola? O es que te
alegras de verme??” que le dijo –creo- a Jonh
Wayne en una del oeste. Vamos, que era una dama
de armas tomar. A Dalí estas palabras debieron de
llegarle al alma. (No sé lo que opinaría Gala en su
momento, pero…) tanto como para decorar esta
sala formando su cara con los muebles mientras del

techo pende (tiene bigotes la cosa) un cuarto de
baño –sí, has leído bien-. Se puede llegar más
lejos?? Si; a visitar su casa de Port Lligat a unos 40
km y de paso tomarte unos de los mejores coktailes
en muchas millas a la redonda de Cadaqués.
De visita obligadísima para los amantes del Genio.

KERPA, EL MOLEM




El joven molem se desperezó en su cubículo y salió al fabuloso día que, azul y brillante le aguardaba. Se sentía bien; no tenía ni hambre ni sed. Estaba pleno y feliz. Dio un salto y una gota malva de rocío le salpicó sus patitas. Se encontró a Kirina, su amiga y juntos, como siempre, se subieron a un alto pináculo donde se quedaron expectantes hasta que la estrella Pi-K apareció roja por el curvo horizonte y empezaron a aplaudir calurosamente. Después empezaron a hacerse cosquillas hasta ahogarse de la risa y cayeron rodando al fondo de un cráter. Menos mal que el suelo estaba mullido por una alfombra de solfléndulas esponjosas que amortiguó la caída. Fueron caminando de regreso a sus cubículos jugueteando con las briznas plateadas de los apicules que parecian chisporrotear a la luz de la estrella.  El día fue terminando. Qué bien lo habían pasado!! Mañana continuarían sus aventuras...

lunes, 25 de abril de 2016

ARTE CONFESIONAL; ARTE PSICOLANALÍTICO

                   ARTE CONFESIONAL; ARTE PSICOANALÍTICO
Celda (definición): Aposento individual de ciertos lugares;  instituciones militares, religiosas, penitenciarias. Casilla de los panales de las abejas. En Inglés también significa célula, unidad de vida.

¿Se puede enceldar el arte? Louise Bourgeois (París 1911-Nueva York 2010) nos demuestra con creces que así es, creando una forma muy innovadora de plasmar sus sentimientos en atmósferas distintas. Estas celdas son microcosmos autónomos que dejan que el  observador se implique y perciba todos los traumas de la niñez que  la artista supo exteriorizar y convertir en Arte, para el bien de la Humanidad. Gracias a una bendita resiliencia, podemos afirmar que es una de las artistas más importantes del pasado siglo.
 Más tarde volveremos al interesantísimo mundo de las celdas.
Pero buceemos un poco en su vida para entender mejor los sentimientos de Louise, su sufrimiento, sus tormentos íntimos y la ansiedad, amarga compañera de casi toda su existencia.
Louise Joséphine Bourgeois –ese es su nombre completo- fue la mediana de los hijos de una familia francesa dedicada a las antigüedades y la restauración y confección de tapices en su galería de un barrio de París, junto al Sena. Desde muy niña tuvo inquietudes artísticas dibujando en un taller de tapices  clásicos especializándose en piernas y pies. Estudió en La Sorbona, La Grand Chaumier y más tarde en La Escuela del Louvre y en la Academia de Bellas Artes. Se la asocia al Expresionismo Abstracto. Aunque empezó pintando, en los años cuarenta pronto  se vería más atraída por la escultura pues las tres dimensiones le permitían  plasmar mejor sus complicadas emociones.
Su padre fue un hombre mujeriego y déspota a quien su madre pasaba por alto todas las infidelidades pero que a la niña Louise marcó para siempre, reprobando  la conducta de ambos; el uno por engañar y la otra por aguantarlo estoicamente. La relación con su padre fue siempre extraña y tortuosa; por un lado, le quería mucho, pero por otro le odiaba y repudiaba todos sus actos.
 Años más tarde, en 1933, su querida y admirada madre- a quien pese a todo,  quería muchísimo-, delicada desde que contrajera la gripe española, falleció. Louise, que había abandonado sus estudios para cuidarla con abnegación hasta su muerte, sufrió el primer gran golpe de su vida.  Su padre había contratado a una institutriz y profesora de inglés a quien, al poco tiempo, convirtió en su amante –durante 20 años- . Bourgeois cayó en una depresión. Sumida en la ansiedad y la soledad es aquí cuando decide dedicarse al arte en cuerpo y alma. Estos temas, entre otros, serán una constante en toda su obra.
En 1938 abre su propia galería y allí conocerá a Robert Goldwater, un neoyorquino estudioso de arte con quien se casa yéndose a vivir a Nueva York. Durante décadas se relaciona con artistas europeos, Duchamps, Miró, Matisse…colaborando con ellos en algunas ocasiones.
Tres hijos, galerías y exposiciones llenan su vida hasta que en 1951 fallece su padre. Esto la marca definitivamente, de tal manera que acude durante años a sesiones de psicoanálisis que la ayuden a afrontar sus oscuros pensamientos y a hallar el origen de estos –aunque no lo digan explícitamente en ninguna biografía, entreveo visos de abusos paternos, aunque puede que solo sea una impresión mía-.
Estos sentimientos se revelan en la obra Destruction of the father (1974),  una paranoia en la que el padre, sentado a la mesa es descuartizado y engullido por la familia.  Se entiende como una rebelión –o venganza- ante el poder dominante de su progenitor.

Aunque ella decía que su arte no tenía género, propugnó la femineidad y el feminismo para protegerse de un mundo aterrador.
A menudo repetía el tema del cuerpo humano, la sexualidad y la fragilidad.
Alguien le pidió una vez que se definiera a sí misma, a lo que contestó “No soy lo que soy; soy lo que hago con mis manos”.
En los 60 empieza a trabajar con nuevos materiales; plástico, látex y goma. Tenía una gran facilidad para adaptarse a todo tipo de material.
Precursora indiscutible del Arte Confesional, para los que utiliza elementos autobiográficos; dijo llevar más de medio siglo inspirándose en los sempiternos traumas de su infancia y juventud, la traición y el abandono.
Tras la muerte de su marido en 1973 su vida experimentó un cambio volviéndose más transgresora y se acrecienta su feminismo. Conoce a Jerry Goravoy y este se convierte en su mánager.
En 1999 crea una de sus obras más representativas; una araña gigante de casi 10 metros de altura que titula Mamá, pues le Inspira protección, teje y es lista como su progenitora. Hizo también seis réplicas de bronce. Siempre que la veo me viene a la cabeza aquella adivinanza de “En alto vive, en alto mora, en alto teje la tejedora”. El Guggenheim de Bilbao la compró en 2011 y la exhibe al aire libre con un orgullo comprensible.
Al haberse criado en un mundo de agujas, telas y lanas, se encontraba muy cómoda entre ellas por esto las convirtió en metáforas de la presencia de su madre. “Las agujas reparan daños y las telas y lanas protejen, abrigan y dan cobijo y seguridad”.
Puede ser por esto por lo que de repente un día a finales de los 90, Louise abre un armario y empieza a vaciarlo sacando telas de toda índole, sábanas, colchas, pañuelos, vestidos, que guardaba desde los años 20 y comienza a confeccionar un libro-álbum de 36 hojas de tela titulado el Libro del Olvido, creando  composiciones abstractas de  extrema originalidad y belleza que concluye en  2002. –Como curiosidad diremos que el color verde brilló por su ausencia en esta obra. ¿Carencia de esperanza?.
En sus años como profesora de Arte invitaba a sus alumnos a reunirse en su casa de Chelsea una vez por semana. Allí hablaban de arte, discutían sus trabajos y ella les criticaba duramente y sin tapujos, si era necesario, aunque los estudiantes parecían estar encantados de aquellos coloquios a los que empezaron a llamar  Sunday, bloody Sundays.

¿Os acordáis de las Celdas que mencioné al principio?, pues Bourgeois trabajó en ellas de 1986 al 2008. Particularmente, en mi opinión es su mejor creación. En ellas vuelca toda la carga emocional –intelectual, psicológica y mental- Miedo al abandono, memoria y emociones, dolor y angustia, parecen acrecentarse con los años. Las celdas son como guaridas donde Louise se aísla y se protege de su pasado. Están realizadas con materiales de desecho, elementos que le proporcionaban sus amigos y objetos propios – trozos de alambrada, perfumes, mantas,…- Cargadas de simbolismo, estas 28 celdas numeradas del I al VI forman un todo fascinante, una entidad escultórica nunca vista, por lo innovador de su factura y su apariencia teatral. Fueron reunidas en 1991 en el Carnegie de Pittsburg ( sí, el mismo sitio donde estudió Warhol ). No nos extenderemos en comentar cada una de ellas; porque es mejor admirarlas y disfrutarlas en la realidad, a corta distancia para no perdernos ningún detalle. Merece la pena acudir al Museo Guggenheim de Bilbao porque se exponen hasta el 4 de septiembre. Nuestras felicitaciones a las comisarias de esta exposición, Julienne Lorz y Petra Joos así como al director del museo, Juan Ignacio Vidarte.
 Solo mencionaremos la que cierra la colección. Se trata de una escalera de caracol procedente de su estudio de Brooklyn al abandonar este en 2005 y que tituló Última subida. La escalera culmina con unas esferas que penden sobre ella. Es como una ascensión hacia el Universo infinito, como si la artista tras tanto sufrimiento en vida ansiara descansar de una vez por todas. Descanso merecido, sin ninguna duda.

burgeoise.guggenheim-bilbao.es






ANDY WARHOL; EL GURÚ DE LA MODERNIDAD

               ANDY WARHOL; EL GURÚ DE LA MODERNIDAD
No es fácil determinar si la sociedad influye en el Arte o. por el contrario, es este quien impone sus leyes y tendencias. El Arte es algo vivo, cambiante y lo que hoy son escuetas rectas mañana serán rotundas formas. Lo que ayer fue válido, hoy ya no lo es –aunque deje su huella-. Lo que está claro es que cada cierto tiempo surge algún “divino geniecillo ordenador” que crea un salto en la tendencia artística tan necesario para la evolución de las disciplinas como para la vida en sí misma. En este sentido, Andy Warhol haya sido tal vez la figura más relevante de la segunda mitad del siglo XX en Norteamérica y, por ende, en el resto del mundo.
Podemos imaginar al niño Warhola (verdadero apellido de su familia inmigrante eslovaca), enfermo en su cama debido a su enfermedad de Corea de Huntington –Baile de San Vito-, sin  amigos, alimentándose de la radio, las revistas, haciendo sus propias tiras de cómics, absorbiendo toda la publicidad de la época y recortando fotos de sus glamurosas estrellas de Hollywood. Hoy sabemos lo  importante fue para él esa etapa de su vida.
 El mismo joven diseñador que llegó a Nueva York años más tarde con el propósito de comerse un buen trozo de ese pastel del mundo de mass media, consumo y glamur. Aquello le estaba esperando y olía a dinero…y eso le gustaba. Warhol pronto despuntó en la vanguardia y poco a poco se fue formando su carácter excéntrico rodeándose de variopintos amigos; celebridades, bohemios, aristócratas, drogadictos, modelos, homosexuales…toda una fauna psicoldélica. Hermético en su vida íntima pero con gran dominio de los medios a quienes convocaba cuando quería anunciar algo, ya que no concedía entrevistas.

Pero para tratar de entender su obra hay que tener en cuenta su visión del mundo, de su percepción de la realidad. El Expresionísmo de los años 50 con su exaltación de sentimientos y estados mentales –angustia, miedo, depresión, pánico…- era demasiado denso para aquella época próspera y feliz ; la sociedad bien alimentada imperante la Norteamérica de los 60. Así pues, Warhol crea una nueva concepción del Arte y critica al Expresionismo liberándolo de la materia formal y conceptual.
 Una amiga le dijo que representara aquello que más le gustara a él; Warhol lo vió claro. Él consumía mucha sopa enlatada, adoraba la Coca Cola, a la que consideraba todo un símbolo de aquella sociedad (“la bebe igual el presidente, que Liz Taylor que un mendigo o que yo”) y denotaba cierta querencia por los dólares. Por eso lo plasmó una y otra vez en la Factory, donde sus compañeros y él trabajaban sin descanso para crear sus obras de Pop Art –arte popular-, aunque a mí me guste imaginar que lo de Pop es por explotar, reventar como una palomita todo ese arte nuevo. Muchos críticos debieron de considerar que una cosa es el Arte en serio y otra el arte en serie, si se me permite el juego de palabras, pero la verdad es que esa manera aparentemente mecánica estaba creada con todo detalle y no poco esfuerzo. También le criticaban la ayuda de sus artistas, por hacerle buena parte del trabajo que luego firmaba él, pero este contestaba que ya en el Renacimiento había talleres donde aprendices ayudaban a sus maestros, como Leonardo o Miguel Ángel. (y él no iba a ser menos, debió de pensar).
 Aunque tiene sus raíces en el Dadá en cuanto a unir arte y vida cotidiana, no lo hace a la manera de Duchamps cambiando el uso de las cosas y sorprendiéndonos, como con su Fuente-Urinario. Andy Warhol elije el objeto por su propio valor artístico más que por la realización de la obra en sí transmitiéndonos su sentir a través de este. La aparente superficialidad de sus obras no es banal sino todo lo contrario, le aporta la intensidad que necesita.
El Pop Art para Warhol es un estilo de vida y no lo utiliza tanto como ironía y parodia como hacen muchos de sus compañeros. A pesar de tener muchos detractores, Warhol es una pieza clave en la Historia del Arte Contemporáneo, por su propia obra, sí, pero porque, además, abrió muchas posibilidades de creación para futuros artistas.
En los años 70 empieza a hacer retratos a famosos a partir de fotografías conocidas de estos o incluso de fotos de las revistas que él recortaba, coloreándolas y acuñando su sello tan personal. Lo hacía aunque no conociera al famoso en persona; por ejemplo, el retrato de Marilyn lo realizó una vez fallecida esta y lo pintó con colores luminosos como signo del mito imperecedero que es. Alguien dijo que era curioso cómo las mismas estrellas que él siempre había seguido eran las que ahora le perseguían a él para que las inmortalizara. Esto me ha hecho recordar la primera noción que tuve de Warhol. A finales de los 60 empecé a coleccionar cajas de cerillas con sus retratos de Marilyn, James Dean… me pasaba las horas colocándolas y recolocándolas de múltiples maneras ajena a quién era ese señor que pintaba tan moderno. Cuando mi padre entraba por la puerta ya le estaba yo esperando ansiosa de ver si me había traído mis cerillas. Nunca me defraudó.
  Diseñó carátulas de discos de cantantes punteros, Los Rollings, Lou Reed y su Velvet Underground –de quien sería manager , Diana Ross, Lennon e incluso, años más tarde, de un imberbe  Miguél Bosé (“el hijo de un torero”, dijo) para su álbum Made in Spain. Para ello viajó a Madrid donde también conoció a Almodóvar y Mc Namara y vivió, aunque fuera de pasada, la “movida madrileña”.
También coincidió con Dalí en varias ocasiones; ¡qué dós excentricidades juntas! Ambos auténticos maestros en venderse a sí mismos, cada uno a su manera; uno coleccionando pelucas blancas y Rolex y el otro, panes payeses y barretinas.
Daría cualquier cosa por ver la cara que puso Andy cuando  mañana del 2 de agosto de 1971, una extraña comitiva se  presentó en la Factory. Un afeminadísimo Bowie y su mujer Angie mucho más masculina que su marido, ataviados a la última y extravagante moda londinense, su representante, Tony de Fries y demás acompañantes, fueron a rendirle pleitesía sin avisar. No sé lo que al cantante le haría más ilusión, si firmar su primer contrato millonario en Nueva York –para sus tres álbumes, Hunky dory, Ziggy Stardust y Aladine Sane- o conocer a Warhol e ingresar en su maravilloso mundo del Wilde Side y codearse con los personajes más guapos de la época. Warhol se sintió fascinado por  de David por su androgenia y ambigüedad. Ese mismo día nombró a uno de sus ayudantes, Tony Zanetta “ministro de asuntos Bowie”. Sin comentarios.

Existe una parte de su obra menos conocida. Me refiero a “Sombras” -“Shadows”- (1978-79) Se trata de una incursión del autor en lo abstracto y lo conforman una serie de 102 enormes lienzos serigrafiados colocados uno junto a otro para que el espectador no se distraiga y los disfrute como si de una única obra se tratase; de hecho es así.
A través de este escarceo con la abstracción, el autor explora el uso del espacio con el color y la luz y cómo lo percibimos. Siempre con la constante de evitar la huella personal en beneficio del tema. Aunque en este caso sea difuso e inidentificable. Aún así.
Quizás sea por esto su obra menos conocida al ser la menos expuesta ya que, al ocupar tanto espacio, nunca ha podido exponerse por entero en ninguna sala hasta ahora. Pero amigos, estamos de suerte porque el Museo Guggenheim de Bilbao lo alberga en sus paredes hasta el 2 de octubre.
Pero eso no es todo. En una sala del tercer piso de nuestro Guggenheim, las paredes están profusamente decoradas con 150 Marilyns Multicolores. Son lienzos realizados en acrílico y serigrafía. Esto es para no perdérselo.
Solo queda mencionar el desconcierto que suscita pensar que bajo esas múltiples capas de provocación, timidez, homosexualidad,  admiración, envidia, rechazo, paranoias,  oscuridad y tanta superficialidad, subyaga la persona culta, educada y religiosa –de misa diaria, según decía su párroco-. A lo mejor en esta controversia radique su encanto.
Y tal vez por eso su mejor obra sea Andy Warhol, él mismo proyectándose como imagen pública, transgresora, artista e intelectual por toda la eternidad.

*No te ovides. Hasta el 2 de octubre. Reserva ya tus entradas en el enlace de arriba y gana tranquilidad y comodidad.









jueves, 27 de noviembre de 2014

LA BELLA INVENTORA



El 9 de noviembre se celebra el Día Mundial del Inventor. ¿Por qué esta fecha? pues por el cumpleaños de la bellísima actriz, mito de Holllywood, Hedy Lamarr. La actriz vienesa y judía nacida en entreguerras fue ingeniera de telecomunicaciones y con su mente privilegiada  desarrolló un sistema secreto de comunicación sin hilos que  patentó junto a George Antheil, un músico amigo suyo. Lo puso al servicio del gobierno para luchar contra el nacismo y poder enviar misiles de forma que no fueran detectados. De momento la idea fue desechada pero años más tarde, en los 60 se usó en la crisis de los misiles de Cuba y Vietnam. Después EEUU lo ha venido utilizando en el sistema de defensa por satélite.
Lo realmente importante es que inventó un sistema basado en la modulación de señales de espectro expandido. -Si, yo tampoco entiendo ni jota lo que esto quiere decir- o, dicho de otra manera, que sentó las bases del wifi o el GPS, ni más ni menos. Así que no veo fecha mejor para celebrar este día. Por una vez se ha hecho justicia porque en el mundo de los inventos y las patentes ya se sabe que los hay muy rápidos para robar ideas y llegar los primeros atribuyéndose todo el éxito por los siglos de los siglos.
Los mitómanos pueden disfrutar con  Éxtasis, un film de factura checa del año 1936 en la que Lamarr aparece desnuda -por primera vez en la gran pantalla- durante 10 minutos corriendo por un bosque o, fotogramas más tarde, fingiendo un sutil orgasmo.
Como decía mi abuela, hay gente que  vale igual para un roto que para un descosido. Qué grande Hedy!!

martes, 25 de noviembre de 2014

TOULOUS-LAUTREC, LA IMPORTANCIA DEL CARTEL

Entra en el cabaret un hombre muy bajito -apenas metro y medio- vestido de negro y apoyado en su bastón que le ayuda en su cojera. Se sienta en una mesa del fondo y pide una botella de absenta. Le duelen las piernas. A través de sus lentes lo observa todo con  ojos analíticos  y hace bosquejos en el mantel como tantas otras noches.
Trago a trago Toulouse va adquiriendo esa nitidez etílica y extraordinaria que le hace advertir el trasfondo de esos personajes que, bajo  falsos oropeles muestran lo sórdido de su existencia; maquillajes emborronados, ojos cansados y sonrisas que son una mueca.
Toulouse-Lautrec plasma en sus carteles todo lo que ve, escenas espontáneas de la vida nocturna parisina bajo la luz amarilla de los locales de moda, (esos en los que no es muy bien recibido debido  a su físico).
Una mañana de 1891 París amanece con sus calles empapeladas con un cartel de Le Moulin Rouge para asombro y disfrute de todos los viandantes. Un reclamo publicitario elevado a la categoría de obra de arte; (¿se estaría gestando el diseño gráfico?) Como dije en un post dedicado al gran Mucha, en una época de incipiente aperturismo y consumo se iba imponiendo la idéa de publicitar, dar a conocer, gritar a los cuatro vientos lo que se vende. Y aquí, El Cartel fue un elemento de inflexión sin precedentes.
De sus 350 litografías, 30 son carteles. Son composiciones artísticas sutílmente simplificadas pero muy impactantes que cumplen eficazmente su función publicitaria. Son, en su mayoría, superficies abstractas delimitadas por contornos negros que aumentan el grado de expresividad -como si fueran vidrieras- o siluetas negras de personajes sobre fondos claros, lo que hace que sean vistas de lejos. 
A Toulouse empezaron a lloverle los encargos: El Moulin, Embassadeurs, Le Diván Japonais... y, así mismo inmortalizó a artistas de la época como los bailarines La Goulue (la glotona) y Valentin-le-Désossè ( sin huesos) o la cantante Yvette Guilbert, que en un principio se enfadó al verse retratada tan fea -como seguramente sería- aunque luego estaba muy contenta y orgullosa de que el artista la hubiera hecho famosa para la posteridad. 
Este Postmodernismo o eclosionismo con influencia de técnica japonesa hace que Lautrec tenga un estilo propio    que le convierte no solo en el precursor del cartel como tal, sino en cronista social de toda una época.
Toulouse tendría derecho a haber sabido que, a partir de él, donde haya un ser humano, habrá un cartel.

lunes, 29 de septiembre de 2014

EL GRECO Y LA PINTURA MODERNA

Ejemplo de la influencia que El Greco ejerció en Picasso para sus Señoritas de Avignón.

Solo quedan 5 días. Es la última oportunidad que tenemos de poder ver la exposición El Greco y la pintura moderna que el Museo del Prado nos ofrece. ¡Acaba este 5 de octubre!! así que ya estamos corriendo a la cola.
Doménicos Theotocópulos, nacido en Grecia, tuvo una formación pictórica muy completa bebiendo en las fuentes del Renacimiento Italiano de Tiziano y Tintoretto en su principio para luego estudiar a Miguel Angel, en Venecia. Al final de su carrera y vivendo ya en Toledo, optó por un Manierismo personal y evolucionado A ello debemos esas figuras alargadas, esa iluminación de contrastes y esos colores tan insólitos como atractivos.
Adoración de los pastores.
En la exposición podremos ver 25 obras de El Greco y 70 de Manet, Cezanne. Picasso o Pollock,
Es un homenaje  al pintor en el IV centenario de su muerte. El Greco  revolucionó el concepto que de la pintura se tenía  hasta entonces, siendo así   precursor de la pintura moderna. Sin duda se adelantó a su tiempo, como digo,  en el tratamiento del color, las formas, la perspectiva y la luz. Por esto, su influencia en los siglos XIX y XX fue decisiva para futuros artistas. Dio pie a Las Vanguardias de las que bebieron Manet, Cezanne o Picasso, pero sobre todo percibimos su influencia en el Expresionismo Centroeuropeo en obras de Becknam o Kokoschka. Del mismo modo marcó el camino a artistas surrealistas americanos como  Bacon o europeos como Giacometti o Saura
Pido perdón por haberme llegado tan tarde  esta noticia, pero si os dáis prisa...

viernes, 26 de septiembre de 2014

DESDE MI INDIGNACIÓN



En mi más de medio siglo de existencia, he vivido en mi infancia la represión del franquismo, merendando mientras hacía los deberes de Formación del Espíritu Nacional, oyendo la radio entre anuncios del Cola-Cao y la señora Francis. Era la España gris, aún con regusto a postguerra, de los incipientes años sesenta. Una década más tarde, mi juventud fue testigo de otra España,  variopinta donde, en los últimos años del dictador, los “grises” empleaban a fondo sus porras en las tiernas carnes de los estudiantes Ciudad Universitaria arriba y abajo. He sentido miedo, opresión. Pero el inconformismo nos unía a todos y nos hacía revelarnos y luchar con todas nuestras fuerzas para lograr un cambio, El Cambio definitivo que nos permitiera vivir en paz, en una sociedad justa, una sociedad mejor para nosotros y sobre todo para las generaciones venideras. Algo estaba cambiando y al fin lo logramos. Un cambio histórico. La Democracia, la ansiada libertad. Tiempos de ilusión, de cantautores, de España camisa blanca de mi esperanza, de “destape” en los quioscos y en el cine. Fue el principio de una nueva era. Durante bastantes años vivimos un bienestar relajado, tiempos prósperos donde el trabajo sobraba de tal modo que en pocos años miles de  inmigrantes venían a realizar lo que los españoles no queríamos hacer. Luego…todos lo hemos visto, a  bancos y gobiernos se les fue la olla y empezaron a repartirse el pastel, a inflar la burbuja del ladrillo más y más, a especular, a mangonear a sus anchas y a expoliar todo lo expoliable. Ahora estoy asistiendo a la época más triste de todas cuantas he vivido; los abusivos recortes en sanidad y en educación. Nos están exprimiendo hasta dejarnos secos y lo que más me preocupa es que el futuro es oscuro como un pozo sin fondo. Nunca pensé que pudiera llegar a ver algo semejante. Durante el franquismo solo había un enemigo pero ahora…son cientos de lobos que ya ni siquiera se molestan en ponerse una piel de cordero, actuando con una desfachatez y una impunidad repugnante que me ponen los pelos de punta. Nos lo han quitado todo, trabajo, derechos, salud. Han deshecho familias, provocado suicidios, dejado gente en la calle.  Han subido impuestos, congelado sueldos, impuesto castigos, humillaciones, están vaciando las cárceles de presos peligrosos, están prohibiéndolo todo, amordazándonos. NOS ESTÁN ANIQUILANDO. Solo espero  a estas alturas de mi vida tener fuerzas para luchar hasta borrar de la faz de la Tierra a estas malas bestias y ayudar a crear un nuevo orden social donde los seres humanos tengamos dignidad hagamos un futuro sostenible y perdurable que nos permita ser felices. ¿Llegará a ser posible?.

VIBRA EL SILENCIO

                            VIBRA EL SILENCIO

Un niño preguntó un día a unos músicos que si creían que él podría aprender y llegar algún día a tocar como ellos , a lo que le contestaron  que no era tarea  fácil. Varias décadas después,  el maestro Andrés Segovia dijo de aquel niño, ya hombre, ya artista, ya genio, tras oírle tocar en un concierto; “no es un músico; es un hijo de Dios y éste se complacerá en tenerle cerca cuando le llegue su hora”.
Francisco Sánchez Gómez, nacido en Algeciras en diciembre de 1947, o lo que es lo mismo Paco, el de Lucía –su madre-, moría esta mañana de un infarto.
Hoy las guitarras están de luto y lloran en un canto desgarrado la ausencia del maestro.
A él, a Paco de Lucía, le debemos la aportación a la música de algo tan importante como la fusión del flamenco con otros estilos, blues, jazz, rock… incluso con la música clásica interpretando a Falla o Albéniz. Memorable su concierto de Aranjuez.
Viajó desde joven a América y más tarde a Europa envolviendo el aire de notas virtuosas y haciendo vibrar el alma de cuantos le escuchaban.
También le debemos la inclusión del cajón como instrumento. Lo trajo de Perú en uno de sus viajes y en seguida vio sus posibilidades en el flamenco.
Es destino, a veces tan sabio, puso en su camino a Camarón y fue algo grandioso rayano en lo divino y de esta unión vieron la luz una decena de discos míticos.
Como genio y monstruo todos le conocimos y poco más podemos aportar, pero, ¿de su vida, como persona?, ¿qué sabemos?.
En público era muy tímido y parco en palabras. Claro, la guitarra hablaba por él. Pero en la intimidad era un hombre muy familiar. Amó a dos mujeres en su vida. Particularmente pienso que en algún momento   pudo sentirse “entre dos aguas” al tener que vivir entre Algeciras y Méjico o, como diría su amigo Alejandro Sanz, con “el corazón partío”, pero esto es solo una intuición. (perdón si no es así)
Tras unos años en Cuba se instaló definitivamente en Méjico, lo que él denominó como su paraíso dedicado a la par que a la música a otras actividades que le fascinaban; el buceo y la pesca submarina que le procuraba los pescados que él mismo cocinaba a la brasa para sus amigos ejerciendo de anfitrión -otra cosa que le entusiasmaba- .
Gran lector de Ortega y Gasset y de Oscar Wilde evidenciaba su gran y especial sentido del humor que  compartía solo con los más allegados.
Y no sabemos nunca cuando nos va a llegar nuestra hora pero a él le ha llegado jugando con uno de sus hijos en la playa. Una buenísima manera de abandonar este mundo, a mi entender.

Se nos ha ido pronto, aún joven, pero  nos deja para siempre  los acordes desgarrados que fluían de  sus dedos como flores. Fuente y caudal.

jueves, 25 de septiembre de 2014

EL SABOR DE LOS RECUERDOS



Egipto; un país que con solo nombrarlo hace que el alma se estremezca. Nos evoca un mundo desconocido y exótico bajo cuyo influjo uno querría dejarlo todo e ir en pos de aventuras.

Recuerdo la primera vez que llegué a El Cairo, con 20 años, el corazón cargado de ilusiones y ese ansia de saber y conocerlo todo, gentes, cultura, arte, idioma y...gastronomía. ¡Todo era fascinante!

Pasear por típicas calles como el famoso Bazar de Jhana'l Jhalili, llenas, -entre un sinfín de productos- de puestos de frutas, hortalizas y especias supone todo un reto para los sentidos: el colorido te inunda los ojos, la algaravía de sus gentes, los oídos y los aromas...bueno, es difícil expresarlo con palabras pero se sienten en cada poro de la piel hasta casi embriagarte.
Día a día yo iba anotando palabras en un cuadernito y las transcribía en nuestras grafías y fonémas. Así aprendí lo poco que sé de árabe. Cuando íbamos a pueblecitos del Alto Egipto, al sur, como El Menya o  Zamalout, aún cuando no supiera el idioma. siempre lograba colarme en las precarias cocinas y "charlaba" con las mujeres intercambiando risas y recetas. Una palabra en árabe, otra en inglés o francés y sobre todo en el lenguaje gestual tan universal como útil, Sentadas en el suelo alrededor de una tarabesa, y fumando shisha  aprendía las artes culinarias y los métodos ancestrales de tratar los alimentos. Luego, saboreando el cordero  pensaba que, seguramente, sabría muy parecido al que en su día degustó Tutankamón; todo un lujo.

Siempre he pensado que lo que diferencia a las cocinas del mundo, lo que les imprime un sello de identidad son las especias. Y ahora me viene a la memoria una tienda  en Zamalout, muy antigua con un mostrador de madera que el tiempo había bruñido. Su propietario, Musa, ofertaba únicamente especias de todo Oriente, ordenadas en cajoncillos y frascos que llegaban al techo. Cominos, anís estellado, hinojo, pimienta, paprika, cilantro, cúrcuma, curry, azafrán, nuez moscada...Si cierro los ojos aún puedo sentir esa amalgama; aspirando colores, observando aromas. Todavía hoy conservo tarros de misteca (?) y hatbahán (cardamomo), y los uso. 

Hay momentos que permanecen en la memoria como tesoros y uno es el desayuno en Aesba't el Gamadir, el pueblo de la familia -y digo bien pues eran dueños de media proivincia-. Fuimos a visitar a la madre de mi entonces suegra. Era la anciana casi ciega y habitaba en la gran casona blanca que sobresalía entre el resto que eran de adobe. Tenía tres plantas con grandes terrazas y vistas a un caz del Nilo entre vergeles y palmerales.
Como en todos los pueblos del mundo se madrugaba mucho y así, antes de que Atón vertiera sus benditas luces doradas sobre la quietud de las aguas de Hapi, el padre Nilo, ya empezaba la actividad en la cocina y el corral.
Al poco tiempo, en la gran mesa del comedor, estaban dispuestos los manjares: leche de búfala, dulce y exquisita ordeñada el día anterior, cocida y enfriada. Queso rumi curado, queso beda blanco, cremoso y muy sabroso. Miel pura. Mantequilla. Pan de pita y grandes obleas crujientes. Huevos duros recién puestos que se comen con sal de comino. Encurtidos. Y , por supuesto, té, la primera taza negro y la segunda dulce y con yerbabuena. Aunque el desayuno popular es ful medammes, unas habas cocidas lentamente toda la noche y rehogadas con ajo, perejil ,cebolla y cominos. Se puede añadir limón o servir con huevos revueltos. Riquísimas.
También me acuerdo de cuando fuimos de excursión un domingo a las Pirámides. Tortilla de patatas, filetes empanados y pimientos fritos iban saliendo de la cesta -sabores de mi tierra, estos- y que, sentados sobre grandes piedras milenarias, engullíamos con fruición bajo la asombrada mirada de La Esfinje que pensaba que a estas alturas ya lo había visto todo.
Pasé veladas maravillosas y saboreé manjares exquisitos en los casinos, -restaurantes-barco -anclados a cada margen del río, cuyos farolillos de colores  se reflejaban en las aguas mientras  la orquesta tocaba sones típicos y una bailarina se contorsionaba al ritmo. Sitios para turistas donde  una noche, los músicos, al saberme española, se arrancaron por sevillanas -raras- que tuve que bailar como pude.

Muchos son los sabores y los recuerdos de ese querido país al que me siento tan unida.
Dice la leyenda que quien bebe agua del Nilo, vuelve a Egipto. Y, aunque yo he tenido la suerte de que se me haya cumplido en varias ocasiones, ya tengo ganas de volver. 
De momento rezaré a Osiris para que me haga  volver pronto y degustar kofta y kabab y molujheya y bamia y...y........
Amén.
Y para que vayáis abriendo boca, aquí os dejo la auténtica y famosa receta, de un menú completo que encontraron en el sarcófago de la reina Ty...(bueno vale, no es verdad pero quedaba muy bien) que, si seguís al pie de la letra hará las delicias de vuestros amigos. 

                    KOFTA DE CORDERO CON TAHINA 
Ingredientes*
1Kg. de carne de cordero picada
sal y pimienta
un bote de tahina de sésamo
una berenjena
zumo de limón
aceite de oliva
cominos molidos
pan de pita
ensaladita de lechuga, tomate y cebolla, picada fina y aderezada con aceite y zumo de limón.
*los productos que no haya habitualmente, tahina, cordero picado, una buena pita, etc... los encontraréis en comercios de alimentación árabes o cerca de alguna mezquita. 
Preparación
Salpimentamos la carne, la amasamos y formamos una especie de salchichas pequeñas (koftas)
Ponemos en una sartén grande un poco de agua y calentamos bien,
Añadimos las salchichas y movemos la sartén. hasta que se vayan cociendo y dorando. Reservamos.
En un bol mezclamos unas 4 cucharadas de pasta de sésamo con la berenjena cocida, pelada, escurrida y machacada. Salpimentamos y añadimos zumo de limón, aceite y comino molido removiendo bien.
Abrimos las pitas precalentadas rellenándolas con la ensaladita, 4 koftas y salseamos con la tahina.
Digno de Cleopatra, palabra.

miércoles, 24 de septiembre de 2014

HOJA DE RUTA (de Merche y Jose). CANTABRIA



                                                             INTRODUCCIÓN

   
   Siempre he pensado que El Tiempo hace trampas; que su duración es inversamente proporcional a lo bien o mal que lo estemos pasando. De ahí que cuando sufrimos o esperamos algo con premura, se estire como si fuera de goma pero cuando estamos viviendo un buen rato  o de vacaciones parece que se pase en un pispás.  Para contrarrestar este efecto, yo le hago un poco de burla a Cronos  y, os aseguro que, si se hace bien, da resultados, por lo menos en cuanto a vacaciones cortas o escapadas se refiere.   
Todo empieza "antes de que empiece". Días antes de comenzar el viaje, Jose (con ilusión casi pueril), despliega sus mapas, guías, de la zona, folios y rotuladores, Bolígrafo en riestre va haciendo su hoja de ruta de cada día escudriñando meticulosamente el mapa, apuntando los lugares de interés*. Os aseguro que no hay iglesia románica, castillo o nacimiento de río  que pase por alto. En esto ya hemos sacado un poco de ventaja pues empezamos a disfrutar antes, planificando e imaginando lo bien que lo vamos a pasar.
Otra de las "burlas" consiste en ver muchas cosas en poco tiempo. Pero no a mata caballo, sino disfrutando  y asimilando todo lo que veamos, bebamos o comamos, respirando hondamente para atesorarlo en nuestra alma. 
Sacad fotos. Esto nos permitirá, a la vuelta, rememorar esos momentos y saborearlos de nuevo al editarlos y archivarlos en las nuevas  carpetas.
Pues estos son mis pequeños trucos para sacarle todo el partido a unas cortas vacaciones. Espero que toméis nota y os sea útil.

*Esto no quita para que, de vez en cuando, nos encante ir a la aventura y descubrir muchas veces cosas y parajes asombrosos.

                                                           CANTABRIA OCCIDENTAL

Cuando pronuncio "Santander" el corazón me da un vuelco de alegría ya que la mitad le pertenece como veréis más adelante.
Tras muchos años, hemos vuelto. Esta vez elegimos ir por la N-623, por el famoso Puerto del Escudo, al que recuerdo cuando iba de muy pequeña con mi familia; mi padre, mi madre, mis dos hermanas, algún amigo y yo, con un equipaje para pasar un larguísimo verano de dos o tres meses... en un 600!! La verdad es que no sé como podíamos ir por aquella carretera, a veces de noche y con niebla o detrás de un camión a velocidad desesperante.
Antes de llegar al Puerto pasamos por Orbaneja del Castillo que tiene un mirador en la carretera y es un paraje curioso al estar rodeado por montañas que asemejan murallas medievales con almenas y todo, También en el pueblo hay un castillito como su nombre indica. Continuamos para ver la Colegiata de San Martín de Elines. Alta y esbelta se eleva ante nuestros ojos pero cuando fuimos a entrar...oh, vaya; cerrada a cal y canto. El motivo fue que se iba a celebrar una boda y estaba llena de flores. Si os animáis a ir, llamad antes e informaros de que no haya previsto ningún enlace.
Pasado El Escudo, ya si, nos dirigimos a nuestro primer gran destino: Liencres. Aquí vamos a pasar los primeros tres días de los 10 que tenemos de vacaciones. Nos alojaremos en Somocuevas, un barrio llenos de chalets en un entorno precioso, cuyo paisaje son calas rocosas, hierba y gaviotas. Nosotros alquilamos una habitaciíon y un baño privado en la planta de arriba de un moderno chalecito. Tanto la dueña, Maru, como su madre son encantadoras.
Después de comer y dar una vuelta por el pueblo nos fuimos a tomar un gintónic a la playa de Valdearenas, dentro del Parque Natural Dunas de Liencres. 
El 2º día nos fuimos a Santander que está a tan solo 9 km, Soleado y preciosos nos encontramos Puerto Chico vestido de gala, con una Feria Gastronómica llena de jaimas con sus productos de la tierruca y  barecitos que ofertaban pinchos y cervezas.
El ambiente era estupendo, Aconsejamos a todo aquel que vaya por allí un viaje en barco de una hora de duración por toda la bahía y que rodea la Isla de Mouro y el Faro de Cabo Mayor. La visita desde la ciudad desde el mar es una pasada. Tuvimos la suerte de ver un sinfín de veleritos de clores practicando para la Competición Internacional que se celebraría a los pocos días, El Ferry que se dirige regularmente al puerto de Southampton pasó a unos pocos metros de nuestra barca. Qué impresión, parecía El Titánic!!
Muy recomendable es tomar unos caracolillos y un buen vermú de grifo en Solórzano, legendario bar en la calle Peña Herbosa, 17.
El día 3º lo dedicamos exclusivamente disfrutar de  El Sardinero. ¿qué puedo decir?, amigos, no hay palabras para describir lo que sentí. Tuve una extraña sensación, como si me observara a mí misma en el pasado.  Os aseguro que no hay un centímetro de esa playa en que no tenga un recuerdo, Fue ahí donde aprendí a andar, a nadar y a besar, como aquel que dice, Pero eso es otra historia, jaja.
Os aconsejo ir andando desde Santander  por el sin igual Paseo de Reina Victoria,  hasta llegar a El Sardinero, y dejar  que se nos muestre regio, en todo su esplendor; El Casino, El Hotel Real, El Maria Isabel y su 1ª y 2ª playas. Los preciosos Jardines de Piquío, donde tanto jugué, El Paseo de Los Castros, San Roque, El Auditorium, pequeño escenario en forma de concha donde pasé muchas tardes viendo guiñol y comiendo regaliz, y, a su lado, en un rincón, minúscula y tímida se muestra La Fuente de Cacho, si, la que canta la afición de El Racing CF; "...Voy a la fuente de Cacho a beber un poco de agua que me han dicho que es muy buena beberla por la mañana, dimé, dónde vas morena dimé dónde vas salada"
Resumen del día: Playa, Sol. Rabas en el Miramar y gintónic en el Lisboa.
Abandonamos Santander y Liencres con tristeza para dirigirnos con ilisión a nuestro próximo destino, Oreña.
                                                                
4º día. En algo más de media hora recorrimos los escasos 30 km. que separan Liencres de Oreña que elegimos por estar casi pegado a Santillana y Altamira.
Aquí habíamos reservado una habitación en una casa rural muy bonita y tranquila; La Posada de San Pedro, una Casona de piedra con muchas flores en el barrio de Bárcena. Cuatro largos días nos esperaban, De momento nos recibieron con una botella de cava brut helado que nos reservamos para la noche.
Oreña tiene unos  acantilados desde los que se contempla el Cantábrico agitarse cuando está intranquilo. Toda una terapia para templar nuestros nervios. Yo me pasaría horas observándolo.
A los amantes de  cuevas  muy cerca, en el barrio de Perelada se encuentran la de Cualventi que tiene restos prehistóricos y  fueron habitadas hasta la Edad Media,
La Iglesia de San Pedro del s. XVI está en el centro del pueblo. Y la joya del lugar está en el barrio de Caborredondo, la Ermita de San Bartolomé, prerrománica del s IX y que se puede visitar pidiendo la llave a una vecina de la casa de enfrente que te la muestra amablemente.

Para del 5º día teníamos programado una excursión a Suances. Tras un desayuno a base de zumo natural, café o té y unos deliciosos bollos recién horneados por la dueña, nos pusimos en camino. Llegamos   en un periquete ya que está a unos 10 km. Está al este de Santillana y su paisaje te deja  boquiabierto por su belleza en la desembocadura de los rios Saja y Besaya y por sus playas, De las cinco que tiene, destacan, la de La Concha que es una bahía acogedora, antiguo balneario de veraneantes, Pero sobre todo...la de Los Locos, Nunca he visto playa igual. Se accede por un buen tramo de escalones de piedra (unos ciento y pico) pero tiene una extensión de césped verdísimo y aterciopelado con sus duchas donde la gente toma el sol sobre sus toallas multicolores, A mitad de la cuesta hay un chiringuito-restaurante resguardado con toldos y  desde cuyas mesas de madera puedes degustar una cerveza disfrutando de unas vistas únicas. Si continúas las escalera hasta el final (nosotros nos quedamos en el chiringo) llegas a una inmensa playa de arena fina y rocas donde jóvenes surferos cabalgan espumosas olas, los niños juegan a sus anchas y mayores toman el sol con la agradable brisa. Arriba , entre estas dos playas, se puede pasear por la montaña hasta llegar a un mirador con forma de pequeño anfiteatro para descansar. Allí saboreamos un exquisito bocadillo de anchoas de Santoña y tomate natural. Si La Gloria existe debe de ser algo muy parecido.
Para quemar las calorías ingeridas seguimos paseando por una senda abrupta de aquel monte asalvajado todo camino de cabras y altibajos. A muy escasos metros, abajo, la mar imponente. Caminamos hasta llegar a un acantilado que forma un entrante de aguas a modo de bufador donde abajo culminan y entran las olas para volver a salir en un vaivén hipnótico. La verdad es que faltan las palabras para describirlo. Respiré todo lo hondo que pude mientras Jose trepaba e inspeccionaba el terreno. Sacando fotos descubrí enfrente a un joven que colgaba casi al vacío cogiendo lo que pudieran ser fósiles a golpe de martillito. Se la estaba jugando. En fin...
Merecidos refrigerios a pie de playa y vuelta a Oreña. Cena, cava y caer rendidos fue todo   uno.

Día 6º, Cuevas de Altamira, La "Neo-cueva" está muy bien reproducida pero siempre hay una vocecilla aguda y risueña en mi oreja  que me dice  "son de mentira, son de mentira". (Hay un día a la semana en que se sortean cinco afortunados entre todas las entradas para visitar las auténticas. Ese día era mañana. así pues, al día siguiente  el pobre Josito se levantó a las 7 y fue a probar suerte aunque se volvió desilusionado al ver dos autocares y muchísimos coches. Qué pena!!)
Santillana del Mar, la de las tres mentiras, pues no es santa, ni llana  ni tiene mar, es visita obligada para los amantes lo bello, Hay que perderse por sus callejuelas empedradas y entrar en sus tiendas de productos típicos y recuerdos. la Colegiata es magnífica y tiene un claustro espectacular. Los capiteles de sus columnas son todos distintos y representan interesantes escenas sobre el bien contra el mal.
Solo hay dos lugares con dos Paradores, a saber, Sto, Domingo de la Calzada y Santillana del Mar. El Gil Blas es un sitio óptimo para tomar un vermú sin prisa . Santillana tiene una amplia oferta gastronómica y nosotros elegimos un Restaurante con las mesas dispuestas en un gran patio. Con mis pies hechos trizas por el bonito empedrado histórico- artístico volvimos a La Casona. ¡Qué agradable sensación entrar en la habitación tan limpia y arreglada después un día bien pateado!! Tras una ducha caliente, cena con velitas en la habitación: cava helado, la mejor cecina que he probado, anchoas y queso. A dormir!!

7º día. En el campo de batalla Belondios y Golbardos luchaban encarnizadamente cuando una musiquilla lejana fue subiendo de tono hasta que  la reconocí: el maldito despertador. Qué pronto se pasa la noche (todo un clásico cortesía del sr. Tiempo). Al contale mi sueño a Jose, se rió a carcajadas diciendo que Belondio era un río  y Golbardo, un pueblo  por los que habíamos pasado. Lo que hace el subconsciente! Tras otro desayuno en el acogedor comedorcito pusimos rumbo a  Castañeda por su Colegiata. A Galizano por su playa a la que, a veces, íbamos de excursión con mis cintas de Serrat. A Cabo de Ajo, para ver su faro, aunque no se puede ver pues está cerrado a cal y canto con un cartel de "Prohibido". A  Bareyo por su iglesia románica y, por último a  Santoña...por sus anchoas, Tiene esta un bonito paseo marítimo donde pasean tranquilas las familias y las parejas. Sobre una gran alfombra de césped se ubican unas tumbonas de piedra de lo más cómodo para ver los barcos que llegan al final de la tarde en un ambiente diáfano y como sin prisa. También se alinean en paralelo al paseo terrazas donde refrescar el gaznate (aún a costa de que "te claven" bien).
Sé que parecen muchos sitios para un solo día pero, por suerte, están muy juntos y eso facilita mucho las cosas.
Y para redondear el día acudimos a la reserva de una cena romántica, cortesía de nuestros vástaguers en  la Casona Rural Camino de Hoz en Anero: ensalada de anchoas, parrillada de verduras y chuletón a la brasa. ¡Cómo cansan las vacaciones!

8º día. Llegamos a Comillas sobre las 11 y aparcamos cerca del faro donde dimos una vuelta por el pequeño puerto y tomamos una cerveza frente al mar. Luego nos dirigimos al centro. El vermú sabe diferente en esa plaza llena de flores. Nos montamos en el trenecito turístico que nos dió una idéa de qué visitar. Después de comer empezaba el trote. El Palacio de Sobrellano lo mandó construir Antonio López López, un acaudalado vecino dueño de astilleros que envíó barcos para la guerra de Cuba, a lo que el rey agradeció nombrándole Marqués de Comillas. Su arquitecto, Joan Martorell lo terminó en 1888. Gaudí intervino también realizando algunos muebles. Es de estilo neogótico y en su interior me llamaron la atención las chimeneas de cada salón y los artesonados.
A continuación, El Capricho, un palacio modernista que Máximo Díaz de Quijano, concuñado del Marqués de Comillas encargó a Gaudí. Es de corte orientalista con un alminar. Está forrado en su exterior por azulejos de girasoles ya que en esta planta pensó Gaudí para darle sentido al palacio: Quería que el sol iluminara cada estancia en el momento en que se usa, Por ejemplo, los dormitorios orientados al este, el comedor al mediodía y a poniente las salas. Como Quijano era amante de la música, incluyó elementos relacionados, como claves de sol en el tejado, vidrieras con un pájaro tocando el piano o una abeja tocando la guitarra, Hasta una ventana musical!! Destacan su mezcla de estilos, sus balcones-banco  y sus ricos artesonados. El palacio gira en torno a un invernadero del gusto de la época. Lo concluyó en 1885. Podría estar horas hablando de este genio y su obra, pero no es el momento. Solo diré que el pobre señor Quijano lo disfruto 7 días antes de su muerte, Ainsss!!
El Capricho fue restaurante durante muchos años hasta que la Comunidad de Cantabria no pudo afrontar su mantenimiento y se lo vendió a un grupo japonés que lo tiene como museo y para celebrar eventos.
Como cabe esperar nos recogimos temprano Jose, yo y mis pies.

Día 9º. Rumbo a Fuente De!! Salimos temprano parando en Puente Nansa que estaba en fiestas donde tomamos unas patatas "sin chorizo" y yo sin cobertura. Pero antes nos dirigimos a
Las Cuevas de El Soplao, en Rionansa, parada obligatoria. Están consideradas únicas en el mundo por sus formaciones geológicas de estalactitas, estalagmitas, abundantísimas excéntricas y grandes coladas. Se accede en un vagón de tren de la antigua mina y el espectáculo es prodigioso, diríase que nos hallábamos en un planeta ignoto o en una novela de Verne. De sus 20 km., solo 4 se pueden visitar. Es una experiencia única.
Llegamos a mi querido Potes por la temprana tarde. Es un pueblo en el que me encuentro muy a gusto; sus tiendas de suvernirs en la calle soportalada. esa callejuela empedrada con restaurantes cuyas terrazas cuelgan del otro lado, mirando hacia el rio y su puente. Sus establecimientos que exhiben a la puerta productos típicos, quesos, licores, duces...Es un placer recorrerlo sin prisa. No puede faltar la visita al Monasterio de Liébana y su Beato. Hacia el fondo del paraje hay un manantial muy bonito y arriba del todo una pequeña ermita con una vista muy agradable.
En el valle de Los Picos de Europa se posa El Parador de Fuente De, uno de nuestros favoritos por su el enclave privilegiado. Abrir las ventanas de la habitación y ver un prado verdérrimo del que emerge esa montaña, que a penas si logras ver entera estirando el cuello, es algo excepcoional. También podemos observar el trasiego del teleférico cuya estación está a pocos metros del Parador.
No importa las veces que suba a la cima, siempre experimento la misma sensación; uno se siente pequeño ante tanta grandeza, Hay veces que La Naturaleza nos sobrepasa y nos empequeñece. Respiremos profundamente, inhalemos algo de esa enormidad y hagámosla nuestra durante unos instantes, sintiéndonos parte de ella.

Jose la goza compartiendo un bocadillo de chorizo con los cuervos, que, encantados revolotean a su alrededor y comen de su mano o "cazan" las migas al vuelo. Niños y mayores se arremolinan para ver tan raro espectáculo y, atónitos le sacan fotos. Tal vez deberíamos plantarnos seriamente dejarlo todo y mudarnos a lo alto de Peña Remoña para crear un circo,
Rica cena en el Parador y a disfrutar el poco tiempo que ya nos queda.
Al día siguiente, día 10º, tras el desayuno y unas últimas fotos abandonamos nuestra querida montaña y comenzamos la vuelta. Pero....negándonos a terminar nuestras vacaciones decidimos parar a tomar el vermú y a comer en nuestro también querido Parador de Cervera de Pisuerga. Nos pillaba de camino y creímos que era una buena manera de concluir nuestro periplo.
Amigos, lo decíamos al principio, todo lo bueno se acaba pero, no me negaréis que le hemos sacado un buen partido a estos 9 días y que Cronos estará un poco contrariado de que,,,una vez más lo hayamos logrado. Carretera y manta.
Ahora...a pensar en la siguiente escapada, (ya queda menos)